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La Fundación Regine Sixt de Ayuda a la Infancia, en colaboración con la Asociación Ein Herz für Kinder, financió la ampliación de un hospital para crear una unidad de pediatría.

Desde hace años, la Fundación Regine Sixt de Ayuda a la Infancia se comprometió a colaborar con la Asociación Ein Herz für Kinder para mejorar el complejo hospitalario Hadassah en Jerusalén. Ese compromiso incluía mantener a los hospitales Mount Scopus y Ein Kerem a pleno rendimiento y tratar a todos los niños que lo necesiten en las mejores condiciones posibles.


Los pacientes más jóvenes provienen principalmente de los barrios del norte de Jerusalén, las ciudades y pueblos adyacentes y el territorio palestino. En el Mount Scopus, existe una convivencia real entre israelíes y árabes, vista con normalidad por todos los involucrados.

La unidad de pediatría del hospital Mount Scopus es la más grande de Jerusalén con 30 camas, una unidad de cuidados intensivos y una unidad de urgencias totalmente equipada. Con una tasa de ocupación del 100%, en los meses de invierno incluso del 150%, se hospitalizan a 3.500 niños al año y se atienden a 9.000 niños en régimen ambulatorio.

Antes de la ampliación, las circunstancias les obligaban a utilizar los pasillos como consultas improvisadas. Ni siquiera había espacio físico en el que los médicos y los padres pudieran hablar sobre los diagnósticos y los posibles tratamientos de sus hijos. Por tanto, la ampliación y la modernización del equipamiento médico del Centro Hospitalario Hadassha, tras 34 años de actividad, era de primera necesidad.

Regine Sixt se ha ocupado personalmente de que sus donaciones se invirtieran de manera eficiente.
Además, la Fundación Regine Sixt de Ayuda a la Infancia financió la construcción de un aula con conexión a Internet en el Ein Karem, para que los niños enfermos puedan seguir el ritmo de las clases. Dado el éxito del proyecto, está prevista la ampliación de la unidad de cuidados intensivos del Ein Karem en el Mount Scopus.