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La Fundación Regine Sixt de Ayuda a la Infancia financió las obras de rehabilitación y acondicionamiento de la casa de acogida St. Merici de Sliema (Malta), en colaboración con las Hermanas Ursulinas.

La isla de Malta es uno de los países más pequeños del mundo. Está situada en el Mar Mediterráneo, a unos 80 kilómetros al sur de Sicilia. Además, es el país con la mayor densidad de población de Europa y, por ello, no son suficientes las ayudas estatales destinadas a las familias desfavorecidas. La orden religiosa de las Ursulinas, fundada en 1535 por Ángela de Mérici, incide especialmente en la educación y la divulgación religiosa. Es una de las órdenes monásticas femeninas más habituales y mantiene numerosos colegios.


En la costa norte de Malta, las Hermanas Ursulinas dan asilo a niños abandonados y maltratados, ofreciéndoles cuidados y atenciones personalizadas, dado que por diversas razones sociales, no es posible que vuelvan a vivir en el núcleo natural de sus familias. Los distribuyen en cuatro casas diferentes, en donde aprenden a reinsertarse en la sociedad y reflexionan sobre sus propias vidas. La primera casa de acogida es actualmente el hogar de 50 niños, entre los que hay desde recién nacidos hasta un máximo de 4 cuatro años, y necesita una rehabilitación urgente. Además, carece de cosas tan básicas como ropa de cama para bebés. La iniciativa fue impulsada por los trabajadores de la franquicia SIXT en Malta, quienes también colaboran personalmente con la casa de acogida, financiando las obras y el mobiliario que necesitan para permitir que los niños como el pequeño Pietro (identidad ficticia) crezcan en un entorno seguro y estén bien atendidos.