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Junto con Mauritia Mack de Europa-Park y Leonardo, fabricante de joyas y vidrio, la Fundación Regine Sixt de Ayuda a la Infancia ayuda a construir una casa matriz y parental muy necesaria para el departamento de pediatría del Hospital Universitario de Santa Ana, en El Salvador.

El Salvador es un país pequeño y poco tenido en cuenta en América Central que se ha hecho conocido en el pasado por las guerras civiles y la violencia.


La tasa de natalidad en El Salvador en comparación con Alemania es muchísimo más alta (14 veces). Esto significa que, a pesar de tener una población relativamente pequeña de casi siete millones de habitantes, cientos de niños nacen cada año en El Salvador con una cardiopatía congénita.

Sin tratamiento, la mayoría de estos niños mueren durante el transcurso del primer año de vida. El prof. Dr. Christian Schlensak de Alemania es un reconocido experto en el campo del tratamiento quirúrgico de las cardiopatías congénitas. Bajo su dirección, se han realizado en El Salvador diversos recorridos operativos con un equipo quirúrgico para tratar las cardiopatías congénitas. Basándose en este proyecto, el profesor Schlensak de la Universidad de Santa Ana está muy comprometido y ha presentado el proyecto a Mauritia Mack y Secando pequeñas lágrimas. Con el fin de potenciar de forma eficaz el hospital, el profesor Schlensak pidió financiar la construcción de una casa matriz en la Universidad de Santa Ana, ya que, debido a las condiciones geográficas y el sistema de transporte público inexistente, los padres de los niños enfermos se ven obligados a permanecer en el hospital con sus hijos.

 

Actualmente el hospital no dispone de espacio donde alojar a los padres cuando es tan importante para los niños tenerlos cerca durante el difícil período de tratamiento. Hoy en día, los padres deben permanecer en los pasillos o en la mayoría de los casos, en las habitaciones cerca de las camas de sus hijos mientras dura el tratamiento. Es una situación inaceptable tanto para los niños como para los padres, pues la falta de cuidado y las dificultades existentes interfieren en el proceso de curación. La nueva casa matriz permitirá por primera vez acoger a un máximo de 15 padres en un dormitorio propio.

La nueva casa matriz también incluirá la necesaria instalación sanitaria. Una importante contribución para este proyecto fue posible gracias a la donación realizada por la colección benéfica de joyas «Mauritia Mack by Leonardo», con la que Mauritia Mack, Leonardo, así como La Fundación Regine Sixt de Ayuda a la Infancia financian los proyectos sociales desde el año 2010.